Marina Cantero Poncio
Arquitecta colegiada
“Los años documentando palomares ampliaron mi visión sobre la arquitectura tradicional”
Han pasado ya diez años desde que obtuve el título de arquitecta, pero sigo abordando cada proyecto con la misma ilusión. Desde el inicio tuve claro que la innovación, la eficiencia y la tecnología marcarían mis proyectos. En Pin Estudio trabajamos desde nuestra conformación y cada día para lograr viviendas de consumo casi nulo, emplear materiales con baja huella de carbono e integrar procesos constructivos más rápidos y fiables con herramientas de última generación.
Pero si algo amplió mi visión sobre la arquitectura fueron los años recorriendo Tierra de Campos y el Cerrato, documentando palomares para un trabajo institucional. Descubrí en estas construcciones lecciones valiosas: materiales eco, reciclables y locales que han definido nuestro paisaje y que siguen siendo una respuesta de vanguardia para nuevas construcciones o reformas con identidad y carácter.
A día de hoy, combinar en una misma obra adobe y acero no me asusta. Es cuestión de usar los materiales sin prejuicios y empleando todo su capital técnico.
Alejandro Baranda Caso
Arquitecto colegiado
Lo que aplico a la profesión después de trabajar de peón en la obra durante los veranos
Con 16 años aún no sabía que iba a ser arquitecto. Sin embargo, ya pasaba los veranos trabajando como peón de la construcción: por un lado para ayudar a la empresa familiar, y por otro para ganarme algún dinero con el que costear mis caprichos juveniles.
Mi padre pensaba que esos veranos forjarían mi carácter, y vaya si tenía razón. No solo lo hicieron, sino que además me dieron conocimientos prácticos que hoy aplico en mi vida profesional.
No hablo únicamente de aprender la proporción para hacer la masa, sino de algo mucho más importante: la relación con los gremios, las habilidades específicas de cada profesional y las jerarquías que se dan en toda obra.
Convencido de que la obra es la parte más determinante del proceso, me sigue gustando implicarme en la ejecución —ya como director de obra— para que los deseos de los promotores, las exigencias de los arquitectos y las capacidades de albañiles, fontaneros o electricistas confluyan en un resultado sólido y satisfactorio para todos.